Sobre nosotros


Un poco de historia

El siete de enero de 2010 el Secretario Territorial de la Junta de Castilla y León en Segovia, D. José Luis Sanz Merino, resolvió la inscripción de la entidad denominada Asociación Cultural Isla del Náufrago con el número de orden en el Registro de Asociaciones 0002606, de la Sección PRIMERA, así como el visado de sus Estatutos.

Pero para llegar a este momento, previamente se tuvieron que dar algunas circuntancias.

En 2008 José Antonio Abella Mardones ganó el premio Hucha de Oro de relato, sin duda de ningún género, el concurso más importante en lengua española en dicha modalidad literaria con su cuento El fin de las palabras. Además de ser el concurso más importante en su ámbito era el mejor dotado, 30.000 € al relato ganador.

Una vez deducidos los correspondientes impuestos, este escritor, médico, escultor burgalés afincado en Segovia desde principios de los años noventa del anterior siglo, decidió dar cumplimiento a uno de sus sueños: editar libros. Como se dice en la entrevista que se reproduce más abajo:

Como también se puede apreciar en esta entrevista y en otras declaraciones, Isla del Náufrago nace con la intención de ajustar el PVP de sus libros publicados para lo cual toma la decisión de vender directamente al lector a través de Internet.



Como se afirma de modo tajante, los libros no se encontrarán en las librerías. También la primera idea fue la editar unos seis títulos al año fundamentalmente narrativa y uno de poesía. Una cifra baja, en palabras del editor, que se ajusta a la política de la editorial: manener el título en oferta durante un largo espacio de tiempo, porque «nuestra filosofía es justamente la contraria a la de las grandes editoriales, confiar en el boca a boca y mantener el título como disponible durante muchos años».

Así mismo, desde el principio esta editorial, como Asociación Cultural que es, nace sin ánimo de lucro. En este sentido el 75% de los beneficios los destinará a continuar su tarea de edición y el 25% los destina a la ONG Fundación Santiago y Segundo Montes que nació en 1994 en Valladolid, a iniciativa de Cristina y Catalina Montes, con la misión de dar continuidad a la labor humanitaria, social, artística y cultural llevada a cabo en distintos países por los dos hermanos, fallecidos en 1989.

Otra de las cuestiones que no ha variado durante el tiempo es el sistema para que un manuscrito alcance la publicación. Una vez que su autor nos lo ha enviado, un comité de lectura decide sobre su calidad literaria que es el principal requisito. Si alcanza la unanimidad de ese comité y hay disponibilidad económica para afrontar el proyecto (esto no es un requisito, pero sí un factor decisivo), el libro sale a la luz.

Todos estos objetivos iniciales, a pesar de muchas dificultades, se fueron cumpliendo, aunque no al cien por cien. La realidad (que ya se preveía como gran dificultad desde el principio) confirmó que a pesar de las facilidades de todo tipo, la venta por Internet no termina de funcionar en el ámbito editorial, a diferencia de otros campos de la realidad. Esto, tuvo otra consecuencia, el número de libros editados cada año no ha llegado a esos seis títulos.

La realidad, pues, nos obligó a que nuestros libros entraran en la habitual cadena comercial (edición, distribución, librería), aunque no por ello se dejan de comercializar directamente desde esta página.


Relevo

José Antonio Abella y Amando Carabias. Junio 2017. Jardines de los Zuloaga. Segovia

Fue deseo de José Antonio Abella, una vez alcanzada su edad de jubilación, dedicarse exclusivamente a la escritura, por lo que pensó en ceder el testigo de la Asociación. Por alguna razón misteriosa, pensó en mí y por otra razón, más misteriosa aún, decidí aceptar su propuesta.

Así se dio a conocer el cambio en la dirección de la Asociación en nuestro blog, Cuaderno del Náufrago:

Y así ha sido, debería afirmar, para concluir. Durante los casi nueve años transcurridos las líneas fundamentales del proyecto han continuado. Se han editado otros catorce libros de los que nos sentimos igualmente orgullosos. Seguimos convencidos de que cualquiera de ellos hubieran tenido su hueco en cualquier otra editorial cuyo primer criterio sea la calidad literaria.

La única gran novedad, respecto del inicio, es la creación de una colección específica de poesía, Euritmia Poesía, que viene a llenar un vacío de nuestro catálgo, a pesar de que el número de sus ventas desaconsejaría a cualquier gestor prudente su mantenimiento. Se ve que cada editor tiene una debilidad y la mía está ahí.

En fin continuamos en la brecha. Seguimos pensando, como se dice más arriba, que existe el espacio para las pequeñas editoriales, por ello y a pesar de las dificultades y precariedad seguimos adelante. Muchos escritores necesitan de estos espacios. La experiencia nos va ayudando. La tarea sigue siendo apasionante, pero sin ti, querido lector, nada es posible.

En nuestro catálogo, quizá encuentres el libro que estás buscando, porque, como afirmamos ahí mismo: