
496 páginas. Papel ahuesado. Fotografías e ilustraciones del autor.
Cubierta plastificada mate a todo color.
Solapas interiores. Encuadernación cosida.
PVP: 20 euros. ISBN: 978-84-937965-7-0
Apenas una sinopsis
Edelgard es una joven alemana de Stettin que, brutalmente desalojada de su hogar por las tropas de liberación rusopolacas al finalizar la Segunda Guerra Mundial (1945), consigue finalmente refugiarse en Flensburg (Schleswig-Holstein) en compañía de su padre y de su hermana Sigrid. Edelgard es también, a juzgar por las maravillosas e inolvidables cartas que dirige durante más de un lustro al autor de Diario de un sueño, la personifica ción más delicada, tierna y exquisita de Ewigweiblicho o eterno femenino que me he echado a mis ojos de lector compulsivo en los últimos años (por lo menos). Sólo si pienso en la dulcísima Margarita del Fausto goetheano o en la deslumbrante Inés de Santorcaz que Galdós nos regala en la primera serie de sus Episodios Nacionales, se me dibujan en la mente perfiles arquetípicos comparables al que representa Edelgard.
Su fiel corresponsal entre 1948 y 1953 fue un jovencito manchego que, a caballo entre su Manzanares natal, la Ceuta de su mili y el Madrid de sus primeras experiencias artísticas y literarias, nos cuenta con maestría y sencillez su vida de entonces, indeleblemente marcada por las cartas de su amiga alemana. Ese joven creció, y ahora, más de medio siglo después, ha tenido la bondad de enviarme su diario de aquellos años, en el que brilla con luz propia, bajo el manto protector de Edelgard, una prosa castellana extraordinariamente eficaz.
Aquel jovencito manchego se llamaba y se llama José Fernández-Arroyo. Si ha sido capaz de escribir Edelgard, diario de un sueño, es capaz, créanme, de cualquier cosa en literatura. Si no me creen, lean el libro; ya me dirán si tengo o no razón.
Luis Alberto de Cuenca
ABC Blanco y Negro Cultural
José Fernández-Arroyo

1928, Manzanares (Ciudad Real), 2019, Manzanares el Real (Madrid). Poeta, pintor y escultor.
En 1952 se incorpora al grupo Postista de los poetas Eduardo Chicharro, Carlos Ed-mundo de Ory, Ángel Crespo, Gabino-Alejandro Carriedo, Antonio Fernández Molina, Fernando Arrabal y los artistas plásticos Gregorio Prieto, Antonio Guijarro, Agustín Ubeda y Martínez Bueno, colaborando en las revistas del grupo: «Deucalión», «El pájaro de paja», «Doña Endrina», «Trilce» y «El Despacho literario».
En 1953 publica su libro de casi-sonetos (sonetos de 13 versos) «En torno de lo último», seguido por los libros de poesía: «Tratado de las cosas alegres» (1959) y «Especie pensativa» (1960). Sus poemarios posteriores son: «Asuntos capitales», (1977); «Cartas desde un coche» (1993); «Del tránsito a la noche», (Premio Juan Alcaide 1998); «Si mi lira delira» (2001); «No basta abrir una ventana» (2004); «El tiempo, la palabra y el olvido» (2005); y «Poesía Completa» (2006).
En 1997 crea la Revista “Káscara Marga” y la Colección «Paramigos Poesía», en colaboración con su esposa Lolita Juan Merino, con quien publica conjuntamente los siguientes títulos: «Recuerdos de Thailandia» (1993), «Viaje a Alemania»(1994),»A punto de dormir», (1995) y «Andar y ver. Las cuatro estaciones» (1996).
En prosa ha publicado «El acontecimiento y otros relatos» (1995); «Las preposiciones», en colaboración con Lolita Juan Merino (1997); y dos volúmenes de su diario íntimo: «Edelgard, diario de un sueño (1991, 2006, 2014) y «No es un sueño» (2007).
Las peripecias de un libro
Quien escribe o ha escrito un diario sabe a la perfección que no es lo mismo lo que se escribe que lo que se publica, como muy bien anota José Antonio Abella en el Comentario del editor, cuando habla de las diferencias entre los cuadernos originales y la primera edición de esta obra debida a la ‘Biblioteca de Autores Manchegos’:
Esta edición se atiene a aquella primera de 1991, para que José desbrozó y condensó el voluminoso texto de sus manuscritos, liberándolo de muchas entradas y comentarios de interés menor, o cuyo contenido no le pareció oportuno entonces hacer público, pues no siempre las confesiones que tienen cabida en la intimidad de un diario personal -a veces confidencias de terceros- pueden ser mostradas como sábanas al sol
Pero eso es una cosa y, otra, por mor de simplificar la trama (digamoslo así), eliminar entradas que su autor ya había hecho públicas. Por eso en esta edición no se tiene en cuenta la de Libros del Innombrable demasiado expurgada, más allá de los deseos del poeta, escultor y diarista.
Este libro que te ofrecemos vuelve a la edición primera supervisada por su autor por tres motivos fundamentales, como José Antonio Abella, su editor, explica:
(…) restañar esas heridas y ofrecer al lector la obra «íntegra» que incluye por vez priemra, además, diversos párrafos inéditos de la correspondencia de Edeldgard y cuatro cartas completas que no hallaron acomodo en las ediciones previas, (…) omitidos por él [José Fernández-Arroyo] en base a rozones que hoy no logra recordar.
(…) la oportunidad de reproducir muchos de los dibujos y aditamentos diversos que iluminan el diario original de José Fernández, generosamente cedido para su estudio por la Unidad de Estudios Biográficos de la Universidad de Barcelona (…)
(…) he de añadir que hay un motivo último y personal en esta edición (…). Su autor (…) atraviesa en estos momentos la etapa más difícil y penosa de su vida, aqueélla que nunca deseó llegar a vivir. De ahí que esta publicación tenga u regusto de homenaje a su persona y a su vida (…)
Afirma Anna Caballé (directora de la Unidad de Estudios Biográficos de la Universidad de Barcelona) en la introducción de este libro que Edelgard, diario de un sueño encanta por su autenticidad, por el fresco que proporciona de aquella juventud española de los años cincuenta, por la conmovedora historia sentimental que encierra.
Por úlitmo, si has tenido la suerte de leer La sonrisa robada (apasionante novela de José Antonio Abella que nace precisamente a causa de la lectura de este libro), ya sabrás de su existencia y, suponemos, tendrás verdaderas ganas de leerlo.
